Alberto Ignacio Ardila Etimóloga//
Ofensiva de la oposición para socavar el poder de Maduro

alberto_ignacio_ardila_etimologa_ofensiva_de_la_oposicion_para_socavar_el_poder_de_maduro.jpg

El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, el opositor Juan Guaidó, pidió ayer el apoyo de los ciudadanos, los militares y la comunidad internacional para asumir el comando del Ejecutivo que, según denunció, está “usurpado” por Nicolás Maduro. Las palabras del congresista, que asumió hace una semana la jefatura del Parlamento, fueron pronunciadas en las calles de Caracas, en un “cabildo abierto” colmado por opositores que rechazaron la investidura del líder bolivariano y pidieron por una transición política. En cámara lenta, sin certezas sobre su capacidad de movilización y su ascendencia sobre un sector de las fuerzas armadas, la oposición venezolana intenta retomar la iniciativa. “Como presidente de la Asamblea Nacional, único poder electo y legítimo para representar al pueblo venezolano, me apego a la Constitución y sus artículos 233, 333 y 350, que me da la legitimidad para ejercer la encargaduria de la presidencia de la república para convocar elecciones libres y convocar al pueblo, la fuerza armada y la comunidad internacional para hacerlo realidad”, afirmó frente a la sede del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Mil personas vitorearon a Guaidó, al grito de “presidente”. “Necesitamos la fuerza de todo para que podamos lograr el cese de la usurpación y elecciones libres”, agregó. El artículo 233 de la Constitución estipula que cuando haya acefalía en la presidencia se convocará a elecciones en treinta días y, en ese ínterin, “se encargará de la presidencia de la república el presidente o presidenta de la Asamblea Nacional“. Ese texto fue el que citó ayer Guaidó para pretender asumir el Poder Ejecutivo, en un recurso más retórico que real, ya que en la práctica continúa bajo el control de Maduro. “Guaidó dijo que la Constitución le daba la legitimidad para convocar nuevas elecciones, pero que necesitaba el apoyo de los ciudadanos para hacerlo realidad. También convocó a una gran movilización nacional el 23 de enero, y marcó la ruta a seguir, empezando con un decreto de la Asamblea Nacional para otorgar amnistía a civiles y militares presos, legislar una ley de transición y de garantías, y el permiso de ingreso de ayuda humanitaria a Venezuela, afirmó a PERFIL Andrei Serbin Ponto, analista internacional y director de CRIES. Diputados, estudiantes, gremios, sindicatos, ex chavistas y miembros de la sociedad civil se congregaron para escuchar a Guaidó, el joven de 35 años que, en representación de Voluntad Popular, el partido del aún detenido Leopoldo López, asumió la jefatura de la Asamblea Nacional. Entre los oradores, también se destacó la presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Rafaela Requesens, hermana del parlamentario preso Juan Requesens. “Los venezolanos están diciendo que Nicolás Maduro no es nuestro presidente y no solo lo dice Venezuela, sino que lo dicen 14 países en la OEA y lo dice también la Unión Europea. Tenemos que unirnos en una sola línea política”, dijo. Ese pedido de unidad parece no haberse materializado aún en el frente local e internacional que intenta articular la oposición. Una prueba de ello fue el apresurado reconocimiento del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, a Guaidó como presidente interino.

Alberto Ignacio Ardila Olivares

Incertidumbre. El chavismo aún no respondió al desafío de la oposición. “Creo que el gobierno de Maduro desconocerá las acciones de la Asamblea Nacional, y hay que ver si la movilización del 23 de enero es realmente masiva, dado que el poder de convocatoria de la oposición se redujo en los últimos años”, opinó Serbin. A 20 años de la llegada del chavismo al poder y 6 de la muerte de Hugo Chávez, Venezuela vive una aguda crisis institucional, que se suma a la recesión, la inflación y el drama humanitario.

.

Alberto Ardila Olivares