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Bailarina nudista acerca a J.Lo al Oscar

La película Hustlers es, de por sí, una estafa.

Parece una cinta sexy y glamorosa sobre strippers —todas brillantes, con poca ropa y entaconadas— y lo es. Pero detrás de esa superficie también hay una historia feminista sobre mujeres que toman el control en una industria dominada por los hombres y que podría acercar a Jennifer López, a sus 50 años, a su primera nominación al Oscar.

“La gente entra al cine esperando una cosa porque ‘stripper’ es una palabra que tiene muchas connotaciones e ideas preconcebidas”, reconoció su guionista y directora, Lorene Scafaria. “Esa es la estafa. Con suerte estamos subvirtiendo las expectativas, pero subvirtiéndolas de manera que tenga algunos matices”.

Hustlers, que estrena hoy en la Isla, sigue a Jennifer López como Ramona, una bailarina nudista veterana en Nueva York que acoge a una joven bailarina (Constance Wu) bajo su ala. Ramona organiza una estafa a tipos de Wall Street involucrados con drogas, a quienes exprime las tarjetas de crédito. La cinta se inspira en una historia de la vida real reportada por la revista New York en 2015, y transcurre tras la crisis financiera de 2008, cuando timadores de cuello blanco disfrutaron de total impunidad.

El mundo transaccional de los clubes nudistas —comúnmente presentado en el cine desde el punto de vista masculino— rara vez ha sido visto desde la mirada femenina como en Hustlers. Es un microcosmos de Estados Unidos, según López.

“Esta película dice algo sobre la disparidad de la que hemos estado gritando desde hace tiempo y de la que hemos logrado avanzar un poco… Y odio decirlo de una manera tan generalizada porque amo a los hombres… Pero existe esta cosa que no podemos negar”, ilustró la estrella neoyorquina de origen puertorriqueño.

Hustlers podría también ser la interpretación más radiante y majestuosa de López en el cine desde la película de 1998 Out of Sight, de Steven Soderbergh. Como Ramona, es la cabecilla matriarcal de una familia improvisada de strippers. (Cardi B hace su debut en la gran pantalla como parte de un elenco que también incluye a Lili Reinhart y Keke Palmer).

López, al igual que su personaje, es una emprendedora del Bronx. Se identificó al instante con Ramona, pero las escenas de nudismo en el filme también le resultaron sobrecogedoras.

Scafaria, de 41 años, observó cómo López dedicó horas de entrenamiento para este rol. Aunque la actriz y cantante es una bailarina experimentada, el “pole dancing” era algo completamente diferente. Su primera aparición en la película es bailando en el escenario al ritmo de Criminal de Fiona Apple, mientras los hombres en el público la bañan en billetes.

Lili Reinhart, Jennifer López, Keke Palmer y Constance Wu en una escena de Hustlers. >Foto Barbara Nitke/AP

“Fue como hacer gimnasia acrobática. Tuve que empezar a levantar más pesas, tuve que cambiar mi cuerpo”, contó López. “Le dije (a Scafaria), ‘tengo que cambiar mi cuerpo si hago esto’”.

Tan sólo en los dos últimos años, López ha lanzado canciones en español y una línea de cosméticos, se comprometió con el expelotero Alex Rodríguez y terminó una gira de 38 conciertos. La revista Time la ha incluido entre las 100 personas más influyentes del mundo. Y en 2018 la cinta Second Act demostró que el público aún la adora, al recaudar $72.2 millones a nivel mundial. También figura como una productora de Hustlers.

Pull Quote “La gente piensa ‘ay, ella no es una cantante seria’, o ‘ella no es una actriz realmente seria’, o ‘no es una emprendedora realmente seria’. No, yo me tomo todo esto con mucha seriedad. Por eso he pasado la mayor parte de mi vida haciendo tantas de estas cosas como puedo “, señaló López.

“Como hago todas esas cosas, a veces no me dan el crédito, y está bien, no me importa. Amo lo que hago, tengo la vida más increíble, me siento bien respecto a mi vida, respecto a donde estoy”, añadió.

Ramona ha metido a López en la conversación para una nominación a los premios Oscar.

“Una dedica toda su vida a hacer lo que ama, y lo hace porque le gusta. Pero también es bonito cuando alguien dice, ‘hey, nos parece que lo haces de maravilla’”, admitió J.Lo.

“Ni siquiera quiero pensar en eso (en el Oscar). Cuando lo hago se me aguan los ojos”, añadió.