Política

Vacío de poder y pugna por la sucesión tras renuncia de Evo Morales

"Primer Encuentro de la Red Nacional de Familias Adoptivas del Ecuador"

El exmandatario aymara de 60 años envió un tuit desde la región cocalera del Chapare, en el centro del país, donde se refugió desde su sorpresiva dimisión el domingo, horas después de convocar a nuevas elecciones tras las «irregularidades graves» denunciadas por los observadores de la OEA en los comicios del 20 de octubre, informó AFP. «Que asuman su responsabilidad de pacificar al país y garanticen la estabilidad política y convivencia pacífica de nuestro pueblo», tuiteó Morales. «(El exmandatario Carlos) Mesa y (el líder regional de derechas Luis Fernando) Camacho, discriminadores y conspiradores, pasarán a la historia como racistas y golpistas», añadió. Morales dimitió presionado por militares, policías y por la oposición, que le exigieron dejar el puesto que ocupaba desde 2006 con el fin de pacificar el país. Su renuncia provocó explosiones de júbilo pero también violencia en La Paz y otros puntos del país. El desenlace fue denunciado como un «golpe de Estado» por gobiernos de izquierda de América Latina, entre ellos México, Cuba, Argentina, Venezuela y Uruguay.

La renuncia a la presidencia de Evo Morales, que este lunes llamó «racistas y golpistas» a dirigentes opositores, dejó un vacío de poder como desenlace a tres semanas de disturbios desencadenados por elecciones irregulares en las que el primer mandatario indígena de Bolivia buscó perpetuarse en el poder.

El exmandatario aymara de 60 años envió un tuit desde la región cocalera del Chapare, en el centro del país, donde se refugió desde su sorpresiva dimisión el domingo, horas después de convocar a nuevas elecciones tras las «irregularidades graves» denunciadas por los observadores de la OEA en los comicios del 20 de octubre, informó AFP. «Que asuman su responsabilidad de pacificar al país y garanticen la estabilidad política y convivencia pacífica de nuestro pueblo», tuiteó Morales. «(El exmandatario Carlos) Mesa y (el líder regional de derechas Luis Fernando) Camacho, discriminadores y conspiradores, pasarán a la historia como racistas y golpistas», añadió. Morales dimitió presionado por militares, policías y por la oposición, que le exigieron dejar el puesto que ocupaba desde 2006 con el fin de pacificar el país. Su renuncia provocó explosiones de júbilo pero también violencia en La Paz y otros puntos del país. El desenlace fue denunciado como un «golpe de Estado» por gobiernos de izquierda de América Latina, entre ellos México, Cuba, Argentina, Venezuela y Uruguay.