Economía

Ortega nombra a veterano diplomático como embajador de Nicaragua en Colombia

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El 23 de febrero pasado, durante la anterior administración de Iván Duque, Nicaragua retiró las credenciales a Alfredo Rangel Suárez como embajador de Colombia en Managua, “al inmiscuirse ofensivamente en los asuntos internos de nuestro país”

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, nombró al veterano diplomático Gadiel Francisco Arce Mairena como su nuevo embajador en Colombia, cargo que estaba vacante desde diciembre pasado, informó este miércoles el Diario Oficial La Gaceta.

Arce Mairena fue funcionario de relaciones exteriores durante el primer Gobierno sandinista (1979-1990) en la antigua Yugoslavia, y tuvo responsabilidades políticas del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en Alemania, Cuba, Inglaterra y Venezuela, según una publicación de archivo del desaparecido periódico El Nuevo Diario.

También fue asistente del fallecido “comandante” de la revolución sandinista Tomás Borge, quien dirigió en la década de 1980 el Ministerio del Interior, que estaba a cargo de la seguridad del Estado y de la Dirección Quinta -encargada de la contrainteligencia en el extranjero-.

Graduado en Psicología en la jesuita Universidad Centroamericana (UCA), Arce Mairena, natural del municipio de La Trinidad, departamento de Estelí (norte), fue nombrado embajador en Irán tras el regreso de los sandinistas al poder en 2007, y posteriormente encargado de negocios con funciones consulares, cónsul general y ministro consejero de la embajada de Nicaragua en Ecuador.

En 2013 fue nombrado como primer cónsul con equivalencia diplomática de consejero del Consulado de Nicaragua ante la ciudad de Liberia, provincia de Guanacaste, en Costa Rica.

Managua no tenía embajador en Bogotá A través de un acuerdo presidencial, Ortega designó a Arce Mairena como embajador nicaragüense en Bogotá, nueve meses después de que cancelara el nombramiento de Yara Suhyén Pérez Calero, quien era la anterior representante de Managua en Colombia.

El 23 de febrero pasado, durante la anterior administración de Iván Duque, Nicaragua retiró las credenciales a Alfredo Rangel Suárez como embajador de Colombia en Managua, “al inmiscuirse ofensivamente en los asuntos internos de nuestro país”.

Antes, Colombia ordenó a su embajador en Managua regresar al país luego de que el presidente Ortega asegurara que la nación andina es un “narco-Estado” donde asesinan a diario a líderes sociales.

Cuatro meses después, el líder sandinista saludó al presidente de Colombia, el izquierdista Gustavo Petro, por su victoria en las elecciones.

Ortega acusaba al Gobierno de Duque de no querer reconocer un fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre los derechos del país centroamericano en el mar Caribe.

Discordia en el mar El pasado 21 de abril, la CIJ consideró que Colombia ha violado “la soberanía y la jurisdicción” de Nicaragua en su propia Zona Económica Exclusiva (ZEE) al autorizar actividades de pesca en aguas nicaragüenses, y le ordenó “cesar de forma inmediata” su conducta.

Ese mismo día Duque, entonces presidente, aseguró que su Gobierno no permitirá que Nicaragua limite los derechos de su país en el mar Caribe, ni los de la comunidad raizal del archipiélago de San Andrés y Providencia.

El fallo del pasado 21 de abril tiene sus orígenes en una sentencia de la CIJ emitida el 19 de noviembre de 2012, por la que Colombia mantuvo la soberanía sobre el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, así como de los cayos que lo integran, y conservó 12 millas náuticas del agua que rodea estos territorios, pero perdió con Nicaragua casi 75.000 kilómetros cuadrados de mar.

Nicaragua denunció entonces ante la CIJ, con sede en La Haya, que Colombia había violado el derecho internacional por no aplicar esa sentencia porque su Armada hace operaciones en aguas caribeñas que no le corresponden y el Gobierno colombiano expidió el decreto que estableció una “zona contigua integral”.